El partido político en cuestión ha expresado dudas sobre la viabilidad de alcanzar las ambiciosas metas económicas proyectadas para 2034. Específicamente, cuestionan la posibilidad de que la economía alcance el billón de dólares en ese año. También consideran desafiante reducir la inflación al 7.5% y lograr una tasa de crecimiento del 6.5%. La formación argumenta que las condiciones económicas actuales dificultan significativamente la consecución de estos objetivos. Estas preocupaciones sugieren una evaluación pesimista del panorama económico a mediano plazo. La declaración implica una discrepancia entre las aspiraciones gubernamentales y la percepción de la realidad económica por parte del partido.