El padre de Faratul, Md. Sadekul Islam, ha revelado la crítica situación económica de su familia. Hasta el momento, se han gastado más de dos millones de takas en el tratamiento contra el cáncer de sangre de su hijo. Esta cifra exorbitante ha dejado al progenitor en un estado de casi total indigencia. El relato pone de manifiesto la dura lucha contra una enfermedad devastadora y costosa. La familia se enfrenta ahora a la incertidumbre financiera mientras buscan salvar la vida del joven. El caso refleja la vulnerabilidad de las familias ante los altos costos de la salud especializada. Es una tragedia donde el deseo de curación choca con la realidad económica.