El asesinato de Ishiat Shahriar Oprotim, de 13 años, en কুমিল্লা (Cumilla) ha reavivado la preocupación por el uso de las redes sociales entre niños y adolescentes. Se alega que la víctima fue atraída desde su casa bajo el pretexto de grabar videos para TikTok. Este trágico incidente pone de relieve los riesgos asociados con la comunicación en línea y la seguridad en la vida real de los menores. La policía está investigando las conexiones de Oprotim con jóvenes mayores, incluyendo la posesión de un iPhone, una deuda de 5,000 takas y su actividad en TikTok. El caso ha generado un debate sobre la necesidad de una mayor supervisión y protección de los niños en el entorno digital en কুমিল্লা. Las autoridades buscan esclarecer si la plataforma TikTok tuvo un rol directo en los hechos que llevaron a la muerte del adolescente. Este suceso plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de los jóvenes ante posibles depredadores en las redes sociales.