Bangladesh ha priorizado históricamente la inversión extranjera directa como motor de crecimiento económico desde su independencia. Sin embargo, el país se encuentra rezagado en comparación con sus competidores en el sur y sureste asiático en la atracción de capital extranjero. A pesar de los esfuerzos gubernamentales, persiste una brecha significativa entre las expectativas y los resultados concretos en este ámbito. La situación se analiza en el contexto de los cambios políticos recientes de 2024 y el rol de la Autoridad de Desarrollo de la Inversión de Bangladesh (BIDA). Se evalúa la efectividad de las estrategias implementadas para fomentar un clima de inversión más favorable. El análisis busca determinar si las políticas actuales están logrando superar los obstáculos que limitan la llegada de inversión extranjera. La capacidad de BIDA y su liderazgo, ejemplificado por Ashik Chowdhury, son cruciales para impulsar el crecimiento económico del país.
