Dos años después de las protestas estudiantiles que marcaron el fin de los casi 16 años de gobierno de Sheikh Hasina, surgen preocupaciones sobre un posible retroceso en Bangladesh. Observadores temen que las reformas iniciadas tras su salida del poder estén en peligro. Reportes indican una creciente represión de la libertad de expresión y reunión, así como un aumento de la violencia política. La situación genera inquietud entre la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos. Existe el temor de que se estén revirtiendo avances democráticos clave. El futuro político de Bangladesh se presenta incierto ante estas tendencias preocupantes. La comunidad internacional observa atentamente la evolución de la situación.