La reducción en el suministro de gas está complicando la capacidad de producción eléctrica, según fuentes del sector energético. Este problema se suma al creciente aumento en la demanda de electricidad, creando una situación crítica. La falta de gas impide que las centrales eléctricas operen a su plena capacidad, resultando en un incremento de los apagones. Expertos señalan que la combinación de estos factores está generando una presión significativa sobre la red eléctrica nacional. Se anticipa que, de no resolverse la situación del gas, los cortes de energía podrían intensificarse. El sector evalúa medidas para optimizar el uso de los recursos disponibles y mitigar el impacto en los consumidores.