Bangladesh cuenta con legislación, planes nacionales y compromisos internacionales para erradicar el trabajo infantil. Sin embargo, más de un millón de niños se encuentran actualmente empleados en labores peligrosas, incluyendo talleres, fábricas de ladrillos, transporte y servicio doméstico. A pesar de la inversión significativa en diversos proyectos y programas durante la última década, la situación persiste. La pregunta central es por qué los niños continúan siendo obligados a trabajar, especialmente en el ámbito doméstico, a menudo oculto a la vista pública. Esta problemática revela una brecha entre la normativa existente y su efectiva implementación. Las autoridades se enfrentan al desafío de garantizar la protección de la infancia y el cumplimiento de las leyes laborales. La persistencia del trabajo infantil plantea serias preocupaciones sobre el bienestar y el futuro de estos niños.