Tajul Islam ha expresado su preocupación por la lentitud en los juicios relacionados con las masacres de julio, eventos que ocurrieron bajo el lema “El país no pertenece a nadie”. Según sus declaraciones, existe un intento de revertir los logros de la revolución de julio a los pocos meses de su realización. Islam advierte que este esfuerzo podría tener consecuencias negativas para quienes lo promueven, describiéndolo como un efecto bumerán. Sus comentarios sugieren una preocupación por la estabilidad política y el estado de derecho en el país. El político enfatizó la importancia de mantener los principios que motivaron la revolución original. La declaración de Islam ha generado debate sobre el compromiso del gobierno actual con la justicia transicional y la rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos pasadas. Se espera que sus palabras impulsen una mayor presión para acelerar los procesos judiciales.
