A pesar de una severa crisis de gas y electricidad, las fábricas asociadas con la BGMEA (Asociación de Fabricantes de Prendas de Vestir de Bangladesh) han logrado mantener entre el 60 y el 70 por ciento de su producción gracias al apoyo gubernamental y sus propios esfuerzos. La BGMEA ha aclarado que las fábricas no están cerrando, sino que están ajustando los horarios de trabajo debido a las interrupciones en el suministro de energía. Esta coordinación busca optimizar el uso de los recursos disponibles y evitar paros totales. Las empresas están trabajando diligentemente para minimizar el impacto de la crisis en la producción y cumplir con sus compromisos. El gobierno está brindando apoyo para mitigar los efectos de la escasez de energía. La industria textil, un pilar fundamental de la economía de Bangladesh, se enfrenta a este desafío con resiliencia. Se espera que esta estrategia de ajuste permita la continuidad de las operaciones, aunque a un ritmo reducido.