Una intensa ola de calor está azotando Bengala Occidental, exacerbando un grave déficit eléctrico que supera los 3.000 megavatios durante el día y empeora aún más por la noche. Los cortes de energía, que pueden durar entre 10 y 12 horas en algunas áreas, interrumpen la vida cotidiana de los residentes rurales, afectando la salud de niños, ancianos y enfermos. La falta de electricidad impacta negativamente a diversos sectores, incluyendo la agricultura, las pequeñas empresas, el comercio minorista y los talleres. Incluso el trabajo en línea se ve obstaculizado por la inestabilidad del suministro. Esta situación genera gran malestar y dificulta las actividades diarias de la población, poniendo de manifiesto la urgente necesidad de solucionar los problemas de infraestructura eléctrica. La persistencia de estos cortes amenaza el bienestar social y económico de la región.