Un proyecto de desarrollo inmobiliario de la Universidad Chulalongkorn en Sam Yan, Bangkok, está generando controversia por el desplazamiento de residentes y negocios locales. La construcción de un complejo de lujo amenaza la existencia de una comunidad establecida, incluyendo un santuario tradicional y los medios de vida de trabajadores y estudiantes. El proyecto, denominado Block 33, ejemplifica una tendencia en Bangkok donde el "progreso" se traduce en la desaparición de barrios antiguos y pequeños comercios. Residentes y afectados denuncian que se les exige reubicarse para dar paso a una ciudad más moderna. La situación pone de manifiesto los costos sociales asociados al rápido desarrollo urbano en la capital tailandesa. El caso ha generado debate sobre la necesidad de equilibrar el crecimiento económico con la preservación del patrimonio cultural y los derechos de las comunidades locales.
