Repartidores de aplicaciones chinas de entrega de comida en Bangkok han respondido a las críticas en línea sobre su situación laboral y legal. La controversia se originó tras una publicación en Facebook que cuestionaba el registro y la legalidad de estos trabajadores, así como su impacto en la competencia del mercado. Los repartidores defienden sus empleos y argumentan que cumplen con las regulaciones pertinentes. El debate ha puesto de relieve la creciente presencia de empresas de entrega chinas en Tailandia y las preocupaciones sobre sus prácticas laborales. Las autoridades tailandesas aún no han emitido una declaración oficial sobre el tema. El incidente ha generado una discusión más amplia sobre la regulación del trabajo en la economía gig en el país.