Activistas pro-rusos de Estonia, Letonia y Lituania están buscando refugio en Bielorrusia, según informes recientes. Antanas Kandrotas, actualmente sujeto a proceso judicial en Lituania, viajó inesperadamente a Minsk donde se reunió con el político letonio Aleksejs Roslikovs. Ambos individuos establecieron vínculos durante la pandemia de COVID-19 y colaboraron en la organización de movimientos pro-rusos en los tres países bálticos. Se presume que su presencia en Bielorrusia está relacionada con una campaña de propaganda. Las autoridades lituanas están investigando las actividades de Kandrotas y su posible conexión con intereses rusos. Este movimiento plantea preocupaciones sobre la desestabilización regional y la influencia extranjera en los países bálticos. Se espera que continúen las investigaciones para determinar el alcance de sus operaciones y sus objetivos específicos.