Un tribunal paquistaní ha condenado a cadena perpetua a un destacado activista de derechos humanos de la provincia de Baluchistán, en el sur del país. La sentencia se basa en cargos de asesinato y terrorismo, según informaron fuentes judiciales. La condena ha generado una fuerte condena por parte de organizaciones de defensa de los derechos civiles, quienes cuestionan la imparcialidad del proceso. Los defensores del activista afirman que los cargos son políticamente motivados y buscan silenciar la disidencia en la región. Baluchistán es una provincia con una larga historia de insurgencia y tensiones separatistas. Este caso podría exacerbar aún más las preocupaciones sobre el estado de los derechos humanos en Pakistán y la represión de activistas. La defensa del activista ha anunciado su intención de apelar la sentencia.