Tras las elecciones locales del 6 de junio en Seúl, una manifestante, autodenominada “Juana de Arco”, bloqueó el acceso a un centro de escrutinio en el Parque Olímpico, alegando irregularidades en el conteo de votos y denunciando la escasez de papeletas. La policía identificó a la mujer, cuya identidad real se desconoce, y le solicitó presentarse voluntariamente para ser interrogada. La protesta inicial, motivada por la falta de papeletas en algunos colegios electorales, se extendió y generó tensión en la zona. Las autoridades investigan las circunstancias del bloqueo y la posible implicación de otros participantes. La policía ha realizado detenciones relacionadas con la protesta, aunque el número exacto no ha sido confirmado. El incidente ha generado debate sobre la transparencia del proceso electoral y la gestión de los recursos durante la votación.
