Las compañías de ballet y las casas de ópera enfrentan actualmente dificultades para atraer espectadores a sus salas. Este fenómeno no se debe necesariamente a una falta de interés en estas disciplinas artísticas. El panorama de las artes escénicas varía significativamente dependiendo de la ubicación geográfica. Existe un contraste marcado en el consumo cultural entre los países europeos y los latinoamericanos. En el caso particular de Venezuela, la crisis económica ha impactado severamente la asistencia. Debido a esta situación, las personas han tenido que priorizar sus gastos básicos sobre el esparcimiento cultural. Ante este escenario, estas expresiones artísticas buscan transformarse para recuperar su audiencia.