La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha iniciado una investigación tras un caótico Gran Premio de Bahréin, afectado por la lluvia y problemas técnicos. Los problemas de software impidieron el funcionamiento adecuado de los nuevos coches de la temporada durante la carrera en el circuito de Bahréin, generando escenas sin precedentes y embarazosas. Estos coches ya han sido objeto de críticas por su diseño. La falla afectó significativamente la competencia y sembró dudas sobre la fiabilidad de los vehículos. La FIA busca determinar las causas exactas de estos fallos y evitar que se repitan en futuras carreras. Se espera que los resultados de la investigación permitan implementar soluciones que garanticen la seguridad y el buen desarrollo de las competencias de Fórmula 1.