La ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, ha instado a la FIFA a revisar la prohibición de entrada a un árbitro somalí. Baerbock exige al organismo rector del fútbol mundial que establezca reglas claras en estos casos. Sin embargo, según el corresponsal jefe de FOCUS-online, Ulrich Reitz, esta presión podría no ser efectiva, ya que la FIFA no es la entidad responsable de las restricciones de viaje. Reitz sugiere que la acción de Baerbock podría estar motivada por una búsqueda de visibilidad y relevancia política. La ministra busca que la FIFA responda y aclare los motivos detrás de la prohibición. La situación pone de manifiesto las complejidades de la relación entre la política y el deporte a nivel internacional. Se desconoce el impacto real que tendrá la intervención de Baerbock en el caso del árbitro somalí.