El político Francisco César ha advertido sobre las graves dificultades financieras que enfrentan las instituciones privadas de solidaridad social en la región. César criticó la situación actual, afirmando que estas instituciones no pueden seguir siendo utilizadas como fuente de financiación para el gobierno regional. Su declaración se centra en la necesidad de un nuevo acuerdo que alivie la presión económica sobre el sector social. El socialista abogó por una reevaluación de la relación financiera entre el gobierno y estas organizaciones. Considera esencial garantizar la sostenibilidad de los servicios sociales que prestan a la comunidad. La propuesta busca evitar el colapso de estas instituciones vitales para el bienestar social regional. Se espera que esta declaración impulse un debate sobre la financiación del sector social.
