Los parques Komenského en Ostrava enfrentan la posible tala de cientos de árboles, incluyendo históricas filas de tilos. Esta medida ha generado controversia entre los ciudadanos que frecuentan el parque en busca de sombra durante el verano. Las autoridades locales justifican la tala como necesaria para renovar la vegetación en mal estado. El plan de renovación del parque ha provocado reacciones emocionales en la comunidad. Los residentes temen la pérdida de árboles maduros y el impacto en el ambiente del parque. La situación plantea un debate sobre la preservación del patrimonio natural urbano frente a las necesidades de mantenimiento.