El único centro residencial para personas con autismo severo en la región de Moravia-Silesia, en Ostrava, se verá obligado a cerrar sus puertas. Las ocho familias que dependen de este servicio ya han recibido notificaciones de desalojo. El hogar Mikasa finaliza sus actividades debido a la escasez de recursos económicos, financiados por las familias, la ciudad y la región. La principal razón es una disminución en la subvención regional, que quedó por debajo de lo esperado por la dirección del centro. Actualmente, se necesitan aproximadamente 3,5 millones de coronas para continuar operando. Las autoridades regionales, sin embargo, mantienen la esperanza de encontrar una solución y los representantes estudiarán ayudas adicionales en septiembre, aunque la cantidad final aún es incierta. Existe la posibilidad de que Mikasa reciba fondos adicionales para evitar el cierre.