La Policía Nacional de Filipinas y la Comisión de Derechos Humanos han solicitado a la ciudadanía que cese la difusión de videos relacionados con recientes ataques en escuelas, incluyendo un tiroteo en Tacloban y apuñalamientos en otras regiones. Las autoridades argumentan que la circulación de estas imágenes revictimiza a los heridos y a sus familias, obligándolos a revivir el trauma. La petición busca proteger la privacidad y el bienestar emocional de las víctimas y sus allegados. Tanto la PNP como la CHR enfatizan el impacto negativo que la viralización de estos contenidos puede tener en la recuperación psicológica de los afectados. Se insta a la población a mostrar sensibilidad y responsabilidad al compartir información relacionada con estos incidentes violentos. La colaboración ciudadana es crucial para evitar el sufrimiento adicional de las víctimas y sus familias.