La competencia entre aerolíneas, combinada con el impuesto de aviación austriaco, ha provocado una disminución notable de las tarifas aéreas desde Eslovaquia. Esta reducción ha sido más pronunciada que en cualquier otro país de la Unión Europea. El impuesto austriaco parece haber desviado el tráfico aéreo hacia Bratislava, incentivando una guerra de precios entre las compañías. Sin embargo, expertos advierten que esta situación no se mantendrá indefinidamente. Se espera que la tendencia a la baja en las tarifas se revierta con el tiempo. El mercado aéreo es dinámico y las condiciones actuales podrían cambiar rápidamente. La sostenibilidad de estos bajos precios es cuestionable a largo plazo.