El sistema judicial de Austria se ve forzado a reducir drásticamente su actividad, llevando a cabo solo unos cientos de juicios en lugar de los aproximadamente 7000 programados, como protesta por la severa escasez de personal. Esta medida sin precedentes impacta directamente en el acceso a la justicia para ciudadanos de Austria, quienes enfrentarán retrasos significativos en sus casos. Los tribunales de Austria han advertido que la falta de recursos está comprometiendo su capacidad para funcionar eficazmente. La protesta busca generar conciencia sobre la necesidad urgente de abordar el problema de la falta de personal en el sector judicial. La situación ha llegado a un punto crítico donde el sistema judicial de Austria se ve presionado para priorizar casos, similar a una situación de triaje médico. Este escenario pone en riesgo los principios fundamentales del estado de derecho en Austria.