El presidente del Consejo Fiscal, Badelt, reconoce la necesidad de apoyar a los agricultores austriacos debido a la persistente sequía que están sufriendo. Sin embargo, advierte sobre las implicaciones financieras de estas ayudas. Badelt expresó su preocupación de que, sin una financiación compensatoria adecuada, el déficit presupuestario aumentará inevitablemente. Subraya la importancia de encontrar un equilibrio entre el apoyo al sector agrícola y la responsabilidad fiscal. La situación actual presenta un desafío significativo para la política presupuestaria del país. De no encontrar soluciones, Badelt prevé consecuencias negativas para las finanzas públicas. La gravedad de la sequía exige medidas urgentes, pero también una planificación financiera cuidadosa.