Un ex agente de inteligencia austriaco, Egist Ott, ha sido condenado a más de cuatro años de prisión en Austria por espionaje en favor de Rusia. El caso, el mayor proceso de espionaje en décadas en el país, reveló la colaboración de Ott con Jan Marsalek, ex directivo de la empresa de pagos Wirecard, actualmente prófugo en Rusia. Marsalek es uno de los hombres más buscados de Europa. La sentencia contra Ott aún no es firme. El juicio ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los servicios de inteligencia austriacos ante la influencia rusa. Las autoridades investigan la extensión de la red de espionaje y la posible implicación de otros individuos. El caso destaca la preocupación creciente por la actividad de inteligencia rusa en Europa.
