Un economista del IHS, Klaus Weyerstraß, advierte sobre pérdidas económicas significativas para Austria debido al aumento de las temperaturas. Según sus cálculos, el Producto Interno Bruto (PIB) podría disminuir en tres mil millones de euros en los próximos tres años. Esta reducción se atribuye directamente al impacto de las olas de calor cada vez más intensas. Weyerstraß señala que el calor extremo afecta a diversos sectores económicos, reduciendo la productividad y generando costos adicionales. Las consecuencias podrían ser especialmente graves si las condiciones climáticas adversas persisten en el futuro cercano. La economía austriaca se enfrenta a un desafío considerable en adaptación y mitigación ante este fenómeno climático. La investigación subraya la urgencia de abordar el cambio climático y sus efectos económicos.