El número de naturalizaciones en Austria ha aumentado significativamente en los últimos años, aunque sigue siendo relativamente bajo en comparación con otros países de la Unión Europea. Esta tendencia plantea la interrogante sobre la identidad de los nuevos ciudadanos austriacos. El proceso de naturalización representa para muchos un nuevo comienzo, una sensación de renacimiento personal y social. Estas personas, provenientes de diversos orígenes, se integran a la sociedad austriaca aportando nuevas perspectivas y enriqueciendo la cultura del país. La historia de los "nuevos austriacos" refleja la creciente diversidad de la nación. Se busca comprender mejor quiénes son estos individuos y cómo se sienten al adoptar una nueva nacionalidad.