El escritor Thomas Glavinic rompe su silencio para hablar sobre una corrección biográfica que trasciende el éxito o el fracaso. Glavinic reflexiona sobre la capacidad de la literatura para desvelar aspectos del autor mucho antes de que este los comprenda por sí mismo. Se cuestiona la relación entre la obra literaria y la vida del autor, sugiriendo que la escritura puede ser un proceso de autodescubrimiento. La literatura, según el autor, posee una inteligencia que supera a la del propio escritor. Esta idea implica que las narrativas pueden acceder a verdades subconscientes o desconocidas del creador. Glavinic explora cómo la obra literaria puede actuar como un espejo, revelando facetas de la personalidad y la historia personal del autor que permanecían ocultas. Su declaración invita a una reflexión profunda sobre el poder de la literatura y su capacidad para interpretar la psique humana.