La selección austriaca logró un debut victorioso en el Mundial, venciendo a Jordania 3-1 en Santa Clara. El partido, aunque con momentos de altibajos en el rendimiento del equipo de Rangnick, finalizó con un resultado favorable. Los goles fueron marcados por Schmid, Arnautovic y un gol en propia puerta del equipo jordano. A pesar de no ser una actuación impecable, la victoria representa un inicio positivo para Austria en el torneo. El encuentro se caracterizó por una lucha constante en el campo, con Austria finalmente imponiéndose. Este triunfo otorga confianza al equipo para los próximos desafíos en la competición. La afición austriaca celebró el resultado, esperando un desempeño aún más sólido en los siguientes partidos.