La Agencia de Salud y Seguridad Alimentaria de Austria ha estimado, por primera vez, la mortalidad asociada al calor durante el verano. Los datos revelan una cifra alarmante: cerca de 400 muertes relacionadas con las altas temperaturas se registraron solo en el mes de junio, estableciendo un nuevo récord negativo. Esta estimación temprana busca comprender mejor el impacto del calor extremo en la salud pública. La agencia continúa monitoreando la situación y analizando los factores que contribuyen a este aumento en la mortalidad. Se espera que estos datos ayuden a implementar medidas preventivas más efectivas para proteger a la población vulnerable durante futuras olas de calor. Los resultados subrayan la creciente amenaza que representan los eventos climáticos extremos para la salud en Austria.