Austria está experimentando su año más seco registrado en 176 años de mediciones oficiales, según Geosphere Austria. El país enfrenta un déficit significativo de precipitaciones, una situación sin precedentes desde que comenzaron los registros climáticos. Esta sequía extrema se ve exacerbada por temperaturas inusualmente altas. Los expertos atribuyen esta situación a un cambio en los patrones climáticos y al calentamiento global. El impacto de esta sequía se está sintiendo en la agricultura, la silvicultura y los recursos hídricos del país. Las autoridades están considerando medidas para mitigar los efectos de la sequía y garantizar el suministro de agua. Se advierte sobre posibles restricciones en el uso del agua en las próximas semanas.