La selección de Austria logró un empate 2-2 en un partido disputado en Dublín, Irlanda. El equipo de Rangnick se encontró con una desventaja de 0-2 frente a un equipo irlandés muy determinado. A pesar de las dificultades, Austria demostró resiliencia y logró remontar el marcador. Prass y Gregoritsch fueron los autores de los goles que aseguraron el punto para Austria. El empate representa un resultado importante para el equipo austriaco en su camino hacia sus objetivos. El partido en Dublín fue un claro ejemplo de la competitividad del fútbol internacional. La actuación de Irlanda complicó significativamente las aspiraciones de victoria de Austria.