El Ministerio austríaco declaró que no ha presentado ninguna queja formal contra Hungría ante las instituciones de Bruselas. Esta declaración surge a raíz de comentarios realizados por Magyar Péter, quien señaló que Austria está enfocando su atención en temas relacionados con el Danubio en lugar del asbesto. La declaración oficial indica que, a pesar de las preocupaciones ambientales, el gobierno austríaco ha optado por no escalar el asunto a través de canales formales de la Unión Europea. Esta decisión podría reflejar consideraciones diplomáticas o una evaluación diferente de las prioridades ambientales. El enfoque en el Danubio sugiere que Austria considera este tema como más urgente o de mayor impacto. Se desconoce por el momento si esta situación provocará tensiones bilaterales entre Austria y Hungría.