Austria, particularmente la región de Baja Austria, se prepara para un fin de semana de calor extremo con temperaturas que superarán los 40 grados Celsius. Las autoridades han activado el sistema de alerta por calor, instando a la población a tomar precauciones. La Cruz Roja ha emitido advertencias sobre posibles emergencias relacionadas con el calor, como golpes de calor y deshidratación. Para mitigar los efectos de las altas temperaturas, las iglesias católicas se ofrecerán nuevamente como refugios frescos y lugares de descanso para el público. Se recomienda a los ciudadanos mantenerse hidratados, evitar la exposición prolongada al sol y buscar sombra durante las horas pico de calor. Las autoridades locales están monitoreando la situación y preparándose para responder a posibles incidentes relacionados con el calor.
