El entrenador de Austria, Ralf Rangnick, negó categóricamente cualquier acuerdo para empatar el partido contra Argelia, que terminó 3-3. Este resultado clasificó a ambas selecciones para la fase eliminatoria del Mundial. El partido, descrito como “loco” por Rangnick, aseguró el pase de Austria y Argelia, a pesar de las especulaciones sobre una posible colusión. Austria se enfrentará a España en los dieciseisavos de final, el 2 de julio en California. El empate beneficia a ambos equipos, permitiéndoles continuar en la competición. La negación de Rangnick busca disipar cualquier duda sobre la integridad del partido y la clasificación de su equipo.