Hodan Abby, la última mujer australiana vinculada al grupo Estado Islámico que permanecía en Siria, ha recibido autorización para regresar a Australia. Su retorno se produce en un contexto de alta seguridad, ya que las autoridades australianas han establecido un régimen de vigilancia “significativo e invasivo” tras su llegada. No se han detallado los motivos específicos de la vigilancia, pero se entiende que responde a la necesidad de monitorear posibles riesgos para la seguridad nacional. Abby había viajado a Siria en años anteriores para unirse a Estado Islámico. El gobierno australiano ha estado repatriando gradualmente a ciudadanos que se unieron al grupo terrorista, aunque con estrictas condiciones. Se espera que Abby sea sometida a un proceso de evaluación y rehabilitación al llegar al país.