Australia implementó a finales de 2025 la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años. Recientemente se han publicado las primeras cifras sobre el impacto de esta medida regulatoria. Los resultados obtenidos son calificados como desalentadores por los analistas. El estudio revela que los adolescentes están encontrando formas de evadir el bloqueo tecnológico. Esta situación pone en duda la efectividad real de la restricción impuesta por el gobierno. El análisis subraya la dificultad de controlar el comportamiento digital de los jóvenes. En conclusión, la medida no ha logrado el objetivo de restringir el acceso a estas plataformas.