La cadena australiana de calzado Betts Shoes, una de las más antiguas del país, ha entrado en administración concursal debido a las crecientes dificultades frente a la competencia del comercio electrónico. Esta decisión ha resultado en el cierre inmediato de 20 tiendas en todo el territorio australiano. La empresa se enfrenta a la creciente disrupción que está experimentando el sector minorista tradicional por el auge de las ventas online. Administradores han sido nombrados para gestionar la situación financiera de la compañía y explorar posibles opciones de reestructuración. El futuro de los puestos de trabajo de los empleados afectados es incierto, y se evalúan diversas alternativas. La situación de Betts Shoes es sintomática de los desafíos que enfrentan los minoristas establecidos ante el cambio en los hábitos de consumo.