La bolsa australiana mostró un comportamiento estable al inicio de la jornada, impulsada por la recuperación del precio del petróleo tras pérdidas previas. Esta estabilidad contrasta con la sesión mixta experimentada en Wall Street, donde las grandes empresas tecnológicas ejercieron presión a la baja. El rebote del petróleo contribuyó a limitar las pérdidas iniciales en el mercado australiano. Analistas señalan que la incertidumbre en el sector tecnológico estadounidense influyó en el desempeño general de los mercados. La sesión se caracterizó por una falta de dirección clara, con inversores mostrando cautela. Se espera que la evolución futura dependa de nuevos indicadores económicos y resultados empresariales.
