Se prevé que la bolsa australiana suba, desafiando la fuerte caída de las acciones tecnológicas, de inteligencia artificial y de semiconductores en Estados Unidos que afectó a Wall Street. Los mercados esperan la publicación de los datos de inflación de mayo por parte de la Oficina Australiana de Estadística (ABS). Se anticipa que estos datos reflejarán una disminución significativa en los precios de la gasolina y el diésel. La publicación de la inflación podría influir en las decisiones futuras del banco central australiano. Los inversores están atentos a estos indicadores económicos clave. El comportamiento de la bolsa australiana contrasta con la tendencia negativa observada en los mercados estadounidenses. Se espera que los datos de inflación proporcionen una visión más clara de la situación económica actual en Australia.