La policía australiana ha confiscado 2,7 toneladas de cocaína ocultas en búnkeres subterráneos en el oeste de Sídney. Esta operación representa la mayor incautación de cocaína jamás realizada en Australia, según informaron las autoridades este lunes. La droga fue descubierta en instalaciones subterráneas, sin que se hayan revelado detalles específicos sobre cómo se logró el hallazgo. Las autoridades no han proporcionado información sobre posibles detenidos relacionados con el alijo. Se espera que la investigación continúe para determinar el origen de la cocaína y la red de narcotráfico involucrada. Esta incautación subraya los esfuerzos continuos de Australia para combatir el tráfico de drogas a gran escala. El valor estimado de la droga en el mercado australiano es considerable.
