Un arquitecto de Brisbane, John Ellway, ha ganado el premio a la Casa del Año en Australia con un diseño innovador que desafía las convenciones suburbanas. La vivienda, radicalmente moderna, integra la piscina en el corazón de la casa, rompiendo con la tradicional separación entre el hogar y el jardín. En lugar de una piscina convencional al aire libre, Ellway creó un espacio acuático parcialmente subterráneo, visible desde el interior de la vivienda. Este diseño audaz redefine la idea del "sueño suburbano", priorizando la conexión entre los espacios habitables y la naturaleza. La casa, premiada por su originalidad, demuestra cómo la arquitectura puede transformar la experiencia de vivir en el entorno residencial. El proyecto ha generado gran interés en la industria de la arquitectura y el diseño de interiores.