Una granjera australiana ganó el premio mayor de 13 millones de dólares australianos en la lotería, equivalente a 193 millones de coronas checas. La compañía de lotería intentó contactarla telefónicamente para notificarle la noticia y felicitarla. Sin embargo, la mujer estaba ocupada alimentando a sus 300 vacas y le dijo al llamante que no tenía tiempo para atender la llamada. La granjera cortó la comunicación sin saber que se trataba de una llamada que cambiaría su vida. Este incidente inusual resalta la dedicación de la mujer a su trabajo en la granja. La compañía de lotería finalmente logró contactarla para confirmar su premio.
