Australia ha acordado finalmente vender uranio a la India, poniendo fin a una prohibición de décadas. Esta decisión marca un cambio significativo en la política australiana, que históricamente se ha mostrado reacia a suministrar uranio a países que no son firmantes del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). India no es parte del TNP, pero Australia ha concedido la venta tras asegurar que el material se utilizará únicamente con fines pacíficos y bajo estrictas salvaguardias internacionales. El acuerdo fortalece las relaciones bilaterales entre ambos países y promete impulsar la cooperación en materia de energía. Expertos consideran que esta venta también podría abrir el camino para otros acuerdos similares en el futuro. Se espera que el uranio contribuya a las crecientes necesidades energéticas de la India y a su transición hacia fuentes de energía más limpias.