Las autoridades australianas han descubierto la mayor cantidad de cocaína jamás incautada en el país, con un peso de 2,7 toneladas. El hallazgo se produjo en un escondite subterráneo en un suburbio de Sídney, durante una operación policial. La droga, cuyo valor estimado es de miles de millones de dólares, estaba destinada al mercado australiano. Las investigaciones apuntan a una red de narcotráfico internacional involucrada en el contrabando. Las autoridades no han revelado detalles sobre posibles arrestos, pero continúan con las pesquisas para identificar a todos los responsables. Este descubrimiento representa un golpe significativo contra el tráfico de drogas en Australia y refuerza los esfuerzos para combatir el crimen organizado. Se espera que la investigación arroje luz sobre las rutas de suministro y la estructura de la organización criminal.
