Australia inició su participación en la Copa Mundial con una victoria contundente sobre Turquía en Vancouver. El partido, disputado en el BC Place Stadium, finalizó con un marcador de 2-0 a favor de los australianos, conocidos como los Socceroos. Inicialmente, Turquía dominó la posesión y el ataque, mostrando iniciativa tras su regreso al torneo mundialista después de 2002. Sin embargo, Australia logró revertir la situación, aprovechando la velocidad de jugadores como Mohammed Toure e Iranukda para generar peligrosas contras. La efectividad en estas jugadas ofensivas resultó clave para asegurar el triunfo australiano. Este resultado marca un comienzo prometedor para Australia en su camino por el campeonato. El encuentro evidenció la capacidad de adaptación y la solidez defensiva del equipo australiano.