La Oficina de Meteorología de Australia declaró el 16 de junio la presencia del fenómeno climático El Niño en el Pacífico tropical. Se anticipa que esta condición se intensifique durante el segundo semestre del año, con una probabilidad considerable de convertirse en uno de los eventos más severos desde 1950. Expertos advierten sobre posibles impactos significativos en los patrones climáticos globales, incluyendo sequías y temperaturas más elevadas. Australia, en particular, podría experimentar condiciones más secas y un aumento en el riesgo de incendios forestales. Las autoridades instan a la preparación y a la implementación de medidas de mitigación. El fenómeno El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, alterando los sistemas meteorológicos a nivel mundial. Se espera un seguimiento continuo y actualizaciones por parte de la Oficina de Meteorología australiana.
