Las autoridades australianas planean relajar las restricciones sobre el uso de drones cerca de la playa de Coogee en Sídney, tras un reciente ataque de tiburón. La normativa actual limita el vuelo de drones debido a la proximidad de la playa a una ruta de vuelo de un aeropuerto. La modificación propuesta permitiría emplear drones para vigilar la zona costera y mejorar la seguridad de los bañistas. El objetivo principal es prevenir futuros incidentes con tiburones mediante una mejor detección y respuesta. Esta medida busca equilibrar la seguridad aérea con la necesidad de proteger a los usuarios de las playas. La decisión sigue a la preocupación pública generada por el ataque y la búsqueda de soluciones para mitigar el riesgo. Se espera que la nueva regulación se implemente en breve.