El gobierno australiano duplicará las multas a las plataformas que no cumplan con la prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años, elevándolas hasta 99 millones de dólares australianos. Esta medida busca frenar la evasión generalizada de las restricciones, ya que se ha detectado que los jóvenes utilizan cuentas falsas o de personas mayores para acceder a estas plataformas. La regulación, considerada pionera a nivel mundial, otorgará mayores poderes al organismo de control en línea eSafety para hacer cumplir la ley. Actualmente, eSafety está investigando a Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y YouTube por posibles incumplimientos. A pesar de haber bloqueado más de cinco millones de cuentas pertenecientes a menores, el gobierno considera que las empresas tecnológicas no están haciendo lo suficiente. Estudios recientes sugieren que la efectividad de la prohibición es limitada, con una considerable evasión de las normas por parte de los usuarios jóvenes, aunque se ha observado una ligera disminución en el uso entre los 14 y 15 años. El endurecimiento de las sanciones refleja la seriedad con la que Australia aborda el cumplimiento de esta regulación, la cual está siendo observada por otros países que consideran implementar medidas similares.